El doctor en sociología Juan Gabino González Becerril aseveró que ni las autoridades ni la población están preparados para un boom macroeconómico derivado de la construcción del Tren Interurbano, que conectará al Valle de Toluca con la Ciudad de México (CDMX) antes de que termine el sexenio de Enrique Peña Nieto, con lo cual es prudente empezar a hacer señalamientos para que, en la medida de lo posible, se eviten muchos problemas en todas las áreas competitivas.

Como muchos saben, el Valle de Toluca es considerado por especialistas e investigadores universitarios como la segunda zona metropolitana más importante del Estado de México y de la entidad federativa, por lo que las autoridades de los tres niveles de gobierno deberán prever a corto, mediano y largo plazo la solución a problemáticas que conlleva el natural desarrollo sociopolítico, económico y cultural de la región.

Para el miembro del Centro de Investigaciones en Estudios Avanzados de la Población, las autoridades de los tres niveles de gobierno no están previendo ni planteando soluciones contra el incremento de la inseguridad en el Valle de Toluca, como tampoco están previendo ni anunciando a la población mexiquense soluciones a la falta de suministro de agua potable en lo que resta de la presente década; asimismo, tampoco están pensando en cómo resolver el incremento del tránsito vehicular, el cual de por sí -con Tren Interurbano o no- es ya incontrolable e insoportable para la sociedad de la capital del estado.

Tampoco están previendo el crecimiento demográfico, cuya sobrepoblación y crecimiento urbano desordenado provocará serios problemas con la llegada de nuevos inquilinos y nuevos visitantes a través del Tren Interurbano. Lo único que sí han hecho es promover y anunciar a los cuatro vientos las bondades del proyecto metropolitano, que si bien traerá beneficios a la economía del Valle de Toluca, también trae consigo, a la par, los problemas ya señalados, donde si no se toman previsiones y soluciones viables todos se arrepentirán de ese “desarrollo” y “crecimiento” que tanto venden los políticos. El también docente universitario, Juan Gabino González Becerril, agregó que los estudios del Centro de Investigaciones en Estudios Avanzados de la Población arrojan que dentro del Valle de Toluca se está creando una zona (sub) metropolitana, gracias a la construcción del Tren Interurbano, cuyo centro de operaciones será el municipio de Santiago Tianguistenco, el cual está previsto será el detonante del desarrollo económico de la región.

“Nuestros estudios arrojan que en el altiplano mexiquense nacerá esta zona submetropolitana en Santiago Tianguistenco, pero al mismo tiempo será considerada, junto con todo el Valle de Toluca, en una «ciudad dormitorio», como sucede con los municipios de la zona conurbada a la Ciudad de México, cuyos habitantes pasan gran parte de su existencia fuera y lejos de casa y sólo llegan a descansar”, acotó el maestro de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM).

“Toluca, en los recientes tres lustros, ha crecido tanto económicamente como en términos demográficos, propiciando con ello algunos altibajos. Con la creación del Tren Interurbano, el Aeropuerto Internacional de Toluca (AIT) jugará un papel muy importante si llegan a interconectarse de alguna manera. Ambos serán un factor detonante en el desarrollo económico del Valle de Toluca con repercusiones en la entidad mexiquense».

“También este factor detonante trae consigo problemas sociales en la región, desde inseguridad pública hasta problemas ecológicos-ambientalistas, como saturación de los servicios. El costo a pagar por parte de la población a mediano plazo debe tomarse muy en serio por parte de las autoridades de los tres niveles de gobierno”, externó González Becerril.

La interconexión del Tren Interurbano y el AIT

Para el investigador de la UAEM, las autoridades gubernamentales deben pensar en lograr el equilibrio entre el desarrollo económico con el crecimiento demográfico, aunado al potencial desarrollo que implica el aumento en las capacidades de generación de empleo, de inversión, que son objetivos naturales de un aeropuerto como el de Toluca y la creación de un Tren Interurbano.

“También se debe pensar en las consecuencias del impacto ambiental que este desarrollo trae consigo, porque cabe destacar que en el Valle de Toluca no hay buenas corrientes de aire que faciliten dispersar la poca o nula contaminación. Toluca es de las ciudades del país más contaminadas. Imagínense los niveles de contaminación que se incrementarán con el tránsito aéreo del Aeropuerto Internacional de Toluca (AIT), del tránsito vehicular que se llevará a cabo en las inmediaciones del aeropuerto; las emisiones contaminantes de las empresas que están en el corredor de Lerma, San Mateo, Metepec y Toluca.»

“Habrá que sumarle que el Río Lerma está muerto y contamina, entre otros factores que nos delimitan a repensar en los proyectos de vida para la población emergente, más allá de la que vive, radica o transita por el altiplano mexiquense. Si se llegara a hacer una ampliación del Aeropuerto Internacional de Toluca (AIT), porque el de la Ciudad de México ya no puede cubrir las demandas de los usuarios, mientras se construye otro aeropuerto alterno, habrá por obvias razones más aeronaves contaminando.»

“A este problema habrá que sumarle el aumento del parque vehicular, el de la demanda y oferta de vivienda, entre otros factores que vienen con el crecimiento y desarrollo del bienestar social. Los dos focos de atención en este momento, para nosotros, es que logre la detonación del crecimiento del AIT y el Tren Interurbano, que fusionado con los factores arriba mencionados provocarán lo que llamamos en sociología un ‘Asunto Multidimensional’, que debe atenderse con mucho cuidado. Por un lado tenemos las ventajas comparativas, y por el otro, los problemas que también colateralmente traen consigo estos grandes proyectos”, concluyó el doctor Juan Gabino González Becerril.

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